Clasificación de orgasmos

Sabido es que no hay nada como un orgasmo: la tensión, los espasmos, los gemidos, seguido por una sensación de gran alivio y bienestar. Normalmente, cuando se habla del femenino, se dice que los hay vaginales y clitorianos. Pero yo creo que nuestro clímax no se limita a dos categorías, hay muchas más.

 

Antes pensaba que existían mujeres vaginales o clitorianas, pero que la sensación placentera era la misma, solo que la zona estimulada difería. Pero ahora no lo sé, no estoy segura. Según mi experiencia, la sensación de cada uno puede ser diferente como la noche al día. Pero por supuesto, ambos resultan placenteros.

 

Algunas mujeres pueden conseguirlos incluso sin ninguna estimulación, por ejemplo, durante la práctica deportiva, el control de músculos y /o la respiración o durante el sueño: un orgasmo nocturno. Uno de estos fue para mí el primero, el primer orgasmo que experimenté. Mi debú orgásmico por así decirlo.Desde muy temprana edad, me despertaba durante la madrugada debido a la sensación de espasmos intensos en mi cuerpo. Era una experiencia totalmente fisiológica, ya que no recordaba nunca mis sueños ni tenía pensamientos eróticos cuando ocurría.


Al explicarlo a mis amigas, me decían que era muy afortunada, pero aprendí que tales 'privilegios' nocturnos también tenía sus desventajas. Cada vez que dormía acompañada en situación platónica, me preocupaba por si me ocurría - sin querer - durante la noche. Mi peor pesadilla se hizo realidad durante unas vacaciones en París mientras compartía cama con una amiga. Me desperté en la oscuridad e hice todo lo que pude para disimular los movimientos de mi cuerpo, esperando que mi amiga no se enterara. Por suerte, volví a dormirme y si mi amiga se dio cuenta, no lo mencionó nunca jamás. Menos mal.

Los orgasmos son sin duda muy terapéuticos y no solo alivian el deseo sexual. Es la solución perfecta para el insomnio, el estrés y el dolor. A mí me relajan, sobre todo en aquellas noches que estoy muy estresada y me cuesta dormir pensando en mis obligaciones del día siguiente. Un orgasmo es como un relajante muscular, un somnífero y un ansiolítico en un solo tratamiento. Además, al ser natural, no pasa nada si te enganchas, y no hay peligro de sobredosis. Otra gran ventaja es que ayudan a aliviar el dolor menstrual. En mis auto investigaciones he descubierto que un orgasmo es igual a ¡dos horas de alivio de dolor, el equivalente a medio paracetamol!
Sin embargo, a veces alivian tanto que la liberación de tensión acumulada puede producir lágrimas. En algunas ocasiones he llorado durante el clímax y a veces puede ser muy vergonzoso. Suele suceder si estoy enamorada, aunque no siempre es debido a una conexión emocional con mi amante. A menudo me sucede después de un periodo largo de celibato, cuando estoy disfrutando tanto la sensación de tener contacto corporal de nuevo... tanto que me siento tan vencida y abrumada por el momento y me pregunto, ¿cómo he podido estar sin sexo y negar a mi cuerpo este placer? Prefiero esconder mi cara durante estos orgasmos, porque me temo que no resulte muy sexy y a alguno incluso le podría llegar a asustar.

No todos los orgasmos son placenteros, eso también lo he descubierto. El orgasmo “arruinado” sucede cuando justo después del primer espasmo, se agotan o se aflojan las pilas de un juguete sexual, o también puede pasar cuando tu pareja pierde su erección o deja de hacer algo fantástico con sus dedos o lengua justo en el momento equivocado. Para mí, un orgasmo arruinado es peor y mucho más frustrante que ninguno.

Estoy segura que existen muchas más clases y variedades. Sin embargo, sea cual sea el tipo, lo importante es disfrutar la tensión, los espasmos y los gemidos cuando los sientes, porque realmente no hay nada igual.

¿Cuáles habéis experimentado vosotros/as?
Fuente:  Venus O’Hara


 

Escribir comentario

Comentarios: 0