Los hábitos financieros para dejar en el olvido

El comienzo del 2013 es apropiado para que usted empiece un año con hábitos financieros renovados. Identifique las malas costumbres que tuvo durante el 2012 para que no las vuelva a repetir.

 

Aunque el salario que usted gane influye en su calidad de vida financiera, muchos de los problemas que se tienen seguramente se deben a un indebido manejo de su dinero. 

Por este motivo, es clave que reconozca cuáles son los hábitos que le generan problemas y lo ponen en aprietos cada mes. 

Empiece el año con una nueva motivación para dejar atrás todas aquellas costumbres financieras que le están afectando sus finanzas. 

-Pedir prestado para sus gastos: Aunque suene repetitivo, gastar más dinero del que recibe es uno los principales inconvenientes que se tienen a la hora de poner al día sus finanzas. Cuando usted crea un déficit durante un mes, lo más probable es que siga incurriendo en este error en los meses siguientes, debido a que siempre le faltará dinero para sus gastos. 

Confronte sus ingresos vs sus gastos. Empiece a reducir el dinero que le destina a los gastos, especialmente a los que no son necesarios o los hace por impulso. 

-Comprar con las tarjetas de crédito: Es común que los bancos le aumenten el cupo de su tarjeta sin ni siquiera preguntarle si usted lo desea. Tenga cuidado con el manejo de ese dinero. Si bien puede disponer de éste cuando lo considere, es un dinero prestado que tendrá que pagar con intereses. 

-No ahorrar: Procure ahorrar mensualmente una parte de su sueldo. Póngase usted mismo un porcentaje y una motivación para recaudar el dinero. Al final verá que ese sacrificio le aliviará las cargas financiera cuando decida comprar una casa, un carro, estudiar o ir de vacaciones. 

-Eventos esperados, pero no planeados: fechas de cumpleaños, aniversarios, matrimonios, entre otros, son fechas especiales que ya se saben con anterioridad, pero a las que normalmente no se les presta atención financiera sino hasta cuando ya se está cerca del día. Empiece a destinar con tiempo una parte de su salario para los gastos que requiere para esos días. 

-Comprar todo lo que quiera: Aunque quisiera tener todo lo que desea, no siempre es posible. Destine un porcentaje de su sueldo para darse lujos, pero tenga en cuenta que no puede comprar todo lo que se le antoje. 
Evalúe que tan necesaria es la compra que va a realizar y si realmente le va a ser útil o la compra sólo corresponde a la emoción de un momento. 

-No destinar dinero a la educación: Mantenga un presupuesto para eventuales cursos o postgrados que quiera realizar con el objetivo de aumentar su conocimiento. Este dinero no sólo le traerá una mayor satisfacción, sino que le puede generar mayores ingresos al tener un ascenso. 

 

Fuente: www.finanzaspersonales.com.

 

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